Llevo dos meses asistiendo a las clases de Amaruzen y creo que son la combinación perfecta entre ejercicio físico y mental. Salgo de sus clases con el cuerpo más ligero y liberado de tensiones, y con la mente más despejada y sensación de completa relajación. Su guía durante la clase hace que el resultado sea tan positivo, enseñándonos a trabajar las posturas transmitiendo paz y tranquilidad en todo momento.