Noviembre es ese mes de transición entre el otoño y el invierno (o la primavera y el verano, según dónde vivas). Es un momento perfecto para hacer una pausa, reconectar contigo mismo y preparar...
Noviembre es ese mes de transición entre el otoño y el invierno (o la primavera y el verano, según dónde vivas). Es un momento perfecto para hacer una pausa, reconectar contigo mismo y preparar...
Vivimos tiempos en los que el cuerpo y la mente muchas veces parecen ir por caminos distintos. Mientras el cuerpo pide pausa, descanso o movimiento, la mente corre, exige, se anticipa o se dispersa.
Vivimos tan acostumbradas a correr que incluso se nos olvida que estamos respirando. El cuerpo lo hace por nosotras, sí, pero cuando no lo acompañamos con presencia, la respiración se vuelve superficial, acelerada, entrecortada.
En una cultura que premia la rapidez, la productividad y el rendimiento, detenerse a cuidar de una misma ha quedado relegado a los márgenes. Nos enseñan que cuidarse es un premio, algo que te «ganas» después de haber hecho suficiente.